¿Cómo se trabaja?


El proceso comienza con una primera entrevista, en la cual el cliente tendrá el espacio para plantear sus inquietudes y las razones que lo traen a consulta, será el primer contacto en el cual se basará la impresión diagnóstica. Si el padecimiento ameritase intervención o evaluación por parte de otros profesionales, se derivará para evaluación global y trabajo multidisciplinar, (en caso de trastornos que ameriten intervención psiquiátrica, control médico y en el caso de niños, trabajo en conjunto con el colegio y demás profesionales pertinentes). Posterior a esto y bajo acuerdo conjunto, se tomará en cuenta el plan de trabajo, las normas, deberes y derechos tanto del terapeuta como del cliente.

Una vez hecha la primera consulta, el plan de intervención y las estrategias terapéuticas serán utilizadas y previamente informadas al cliente tomando en cuenta sus necesidades, su personalidad, su patología y sus dolencias.

Dependiendo del tipo de estrategia terapéutica que amerite el paciente y tomando en cuenta las características de su padecimiento, el proceso terapéutico tendrá un límite de tiempo que será directamente proporcional a su tiempo de evolución. Es importante resaltar que todos los seres humanos son diferentes y cada uno tiene un tiempo interno diferente.

Una vez dadas las herramientas y observado el avance del paciente, las sesiones se espaciarán en el tiempo, logrando como objetivo final un control mensual. Una vez observado que el paciente es capaz de aplicar las herramientas en su vida cotidiana, mejorando así su padecimiento y calidad de vida, se dará el alta.

Dependencia

Las cadenas Invisibles son las más difíciles de romper, ama en libertad y serás feliz

Ocurre por un conjunto multifactorial de factores, sin embargo lo más importante, es una sensación constante de que hay una o varias personas a las cuales el dependiente no se ve capaz de dejar o separarse. Esta sensación no sólo acarrea a la larga baja autoestima y posible depresión, sino que también incapacita poco a poco el desarrollo individual y por lo tanto es un círculo vicioso.

Puede llegar a tornarse o catalogarse este tipo de relaciones como tóxicas. Es común ver en una persona dependiente emocional la presencia de la ambivalencia afectiva “.. lo odio, pero no puedo dejarle..” “..La amo, pero me hace sentir mal, no creo que pueda conseguir a alguien así otra vez, es maravillosa..”. Otra cosa bastante común, es la sensación de no poder hacer las cosas sólo, son personas que prefieren estar acompañadas todo el tiempo y satisfacer a los demás, a tal nivel que pueden perder su propia identidad, pues funcionan en base a lo que los demás quieren, dejando a un lado lo que desean, quieren y necesitan. No colocan límites por miedo al abandono o al rechazo y aquellos que le rodean pueden ser capaces de maltratarles, ya que el dependiente estará allí de forma incondicional.

Un punto importante es que no existen dependientes sin codependientes, así, el codependiente será un imán para los dependientes y viceversa. Para poder romper este modo de funcionamiento interno, es de suma importancia tener a un terapeuta que te guíe en el proceso de observar realmente tu comportamiento y emociones, las razones por las cuales actúas como actúas y todo lo que se puede lograr, una vez que esta manera de actuar se extingue, pues tanto el dependiente, como el codependiente viven situaciones bastante desagradables.

Asesoramiento

Si aprendes a acompañarlos con amor, firmeza y sabiduría, harás de ellos seres invencibles

Por lo general, el niño tiende a hacer síntoma (mal comportamiento, enuresis, oposicionismo, problemas para comer, problemas para dormir, irritabilidad, aislamiento, agresividad…), cuando existe un contexto que no le está proporcionando la contención o la estructura educativa que necesita, cada niño es un mundo y cada núcleo familiar también.

Cuando la crianza se torna demandante y absorbente, es un buen momento para pedir ayuda, ya que afecta al estado emocional de los padres, su relación de pareja y por ende, el comportamiento de los niños. Es usual que como padres tengamos dudas respecto a la crianza o dificultades al momento de afrontar situaciones nuevas o estresantes, como un divorcio, un nuevo hermano, enfermedad o muerte de algún familiar e incluso asesoramiento pre y post natal, para asegurarse de que el desarrollo emocional del niño y de la madre se encuentren bien.

Estar asesorado cuando se presentan dudas es fundamental para dar seguridad y guiar a los padres, esto repercutirá positivamente en una mayor estabilidad familiar, pues al cuidar de los padres, cuidamos también de los hijos. Este tipo de intervención debe realizarla un experto en psicología infanto-Juvenil y cuanto antes busques apoyo, más rápido se solucionarán los problemas y se prevendrán situaciones futuras.

Autoestima

¿Sabías que eres un ser valioso? Vislumbra tu potencial. Las diferencias pueden hacer de ti una persona preciosa e irrepetible

Cuando se decide acudir a un profesional por problemas de autoestima, es porque ya la persona ha podido darse cuenta que existe una distorsión entre la forma en la que se ve a sí misma o se autopercibe y sus capacidades reales. En consecuencia, esta autopercepción que es desencadenada por pensamientos, emociones internas y vivencias cotidianas, determina nuestra conducta y la manera en la que nos relacionamos con el mundo en general.

La actitud condicionada por un problema de autoestima va a repercutir en la toma de decisiones y en la forma en que los demás se relacionarán con la persona que padece este conflicto, formando entonces una vivencia cíclica, en la que se confirma de manera reiterada que en la vida le va mal, o no es merecedor de ciertas cosas, o simplemente no es lo suficientemente capaz.

Otra de las razones por las cuales existen problema de autoestima, son los deseos o metas internas que cada ser humano se coloca a sí mismo, si estas metas se encuentran por encima de las capacidades reales de quien las tiene, habrá entonces una sensación constante de fracaso.

Puede pasar lo mismo pero por exceso de autoestima, en dónde la valoración de sí mismo es más alta que sus capacidades reales y por ende, esta persona puede llegar a ser socialmente inadaptativa. Por lo tanto, es importante que cada persona pueda ser capaz de valorar objetivamente sus capacidades reales, para potenciarlas y ajustarlas a las demandas del medio. Esto se logra a través de la psicoterapia.

Relaciones

A veces insistimos en permanecer atados a relaciones dolorosas por miedo e inseguridad. ¡Libérate!

En ocasiones es muy difícil poder realmente discernir si te encuentras en una relación tóxica, debido a que las relaciones de ésta índole no sólo se basan en el daño explícito que se le pueda hacer al otro a través de peleas, maltratos u omisiones.

El primer síntoma de alerta es una sensación de no encontrarse realmente a gusto estando en pareja, puede existir sensación de frustración, agotamiento, necesidad de escape, tristeza e insatisfacción, que se ha tratado de resolver en varias ocasiones pero que no se ha podido, manteniendo una dinámica en la que dentro de la pareja hay posiciones o roles tácitos de los cuales no se habla o no se puede hablar.

Existen varios tipos de relaciones tóxicas, casi todas se basan en el control y beneficios que tienen los miembros de la pareja. Decimos que se instaura una relación tóxica, debido a que de alguna manera satisface las necesidades conscientes e inconscientes de ambos miembros de la pareja y por esta razón prevalece en el tiempo, hasta que es insostenible. Lo importante de este tipo de relaciones es el deterioro personal e interno, que se cronifica y puede desencadenar estados alterados mucho más importantes, como la depresión, la ansiedad, baja autoestima, sensación de inferioridad o de inutilidad, entre otros.

Situaciones

Aprende a utilizar el estrés y la ansiedad para crecer, hazlos tus aliados, porque nadie está exento de ellos

Son todas aquellas situaciones que vivimos como amenazantes y que aumentan nuestros niveles de activación, generando malestar e incluso pudiendo llegar a alterar nuestros ritmos biológicos (sueño, apetito). Estas situaciones nos mantienen en estados de alerta constante, acarreando ansiedad y alteraciones del estado de ánimo, incluso pueden aparecer síntomas somáticos, como dolor de cabeza, tensión muscular, alteraciones del sistema digestivo, sensación de agotamiento extremo, enfermedades de la piel, entre otros.

Al estar expuestos a situaciones de estrés importantes o sostenidas en el tiempo, la probabilidad de que aparezcan alteraciones en el estado de ánimo aumentan. Por ejemplo, el estrés laboral puede sobrellevarse por un tiempo, e incluso podemos adaptarnos medianamente a él, pero si de la noche a la mañana se suma algún acontecimiento externo, como un divorcio o un embargo, estos niveles de activación se disparan y pueden llevar a la persona a una situación de colapso, en donde el estado alterado se manifiesta en un bloqueo, comenzando a presentar dificultades para la toma de decisiones, inseguridad, sensación de miedo, insomnio, tristeza o irritabilidad, necesidad de inmovilidad o escape, aislamiento, entre otros.

Las situaciones de estrés por lo general también suelen ocurrir cuando perdemos el control sobre algo que nos rodea, aumentando la sensación de incertidumbre y por ende, los niveles de ansiedad. Las personas tienden ante circunstancias estresantes, poner en práctica una serie de herramientas tanto internas como externas para lograr reestablecer su estabilidad, sin embargo, cuando estas herramientas fracasan, la persona inicia un proceso de desesperanza y la probabilidad de que comience a instaurarse un proceso depresivo incrementa. La psicoterapia en estos casos ayuda a otorgar las herramientas para flexibilizar y controlar las emociones, ganar seguridad y objetividad en la toma de decisiones, o incorporar la capacidad de aceptación natural a los acontecimientos.

Sindrome

Hay ambientes y factores laborales que pueden acabar con tu vitalidad, impide que te quiten la sonrisa y deterioren tu salud

Es una respuesta a la exposición prolongada en el tiempo del estrés producido por el trabajo, puede generar estados mentales y emocionales alterados que si no se tratan a tiempo son capaces de desencadenar una depresión profunda, los síntomas principales incluyen: baja autoestima, sensación de agotamiento físico y emocional, pérdida del interés en el trabajo y a medida que avanza puede ocasionar deterioro en la vida familiar, social o de pareja.

Es común que en el proceso paulatino y casi imperceptible, la persona comience a abandonar aspectos de su vida extra laboral, para tener “más energía para trabajar”, dejando a un lado las actividades que solía hacer, como salir con amigos, estudiar, o dedicarse a otros jobbies.

El resultado es que la vida se reduce a trabajar y llegar a casa. Si comienzas a presentar dificultades para dormir, alteraciones en el estado de ánimo, como irritabilidad, poca tolerancia, tristeza, sensación de no tener control sobre el trabajo, pérdida de motivación, baja autoestima y agotamiento, ya sufres o ya has iniciado un proceso de quemado laboral y debes buscar ayuda cuanto antes.